Asi llaman los franceses a la fantasia, y de eso se trata este blog, de la fantasia hecha cuento, poesia y reflexiones, en suma, lo que “la loca de la casa” elabora con su magia infinita Un sitio personal y compartido, como un café con un amigo. Pasa, sentate y lee. Nelson Barbon
jueves, 4 de septiembre de 2014
La honda de David
El perro que deseaba ser un ser humano Augusto Monterroso
Al cabo de varios años, y después de persistentes esfuerzos sobre sí mismo, caminaba con facilidad en dos patas y a veces sentía que estaba ya a punto de ser un hombre, excepto por el hecho de que no mordía, movía la cola cuando encontraba a algún conocido, daba tres vueltas antes de acostarse, salivaba cuando oía las campanas de la iglesia, y por las noches se subía a una barda a gemir viendo largamente a la luna.
Caballo imaginando a Dios Augusto Monterroso
El eclipse Augusto Monterroso
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.
viernes, 29 de agosto de 2014
BIOGRAFIA DE Silvina Ocampo
BIOGRAFÍA
Silvina Ocampo nació en Buenos Aires en 1903, en la casa de la calle Viamonte 550. Hija de Manuel Silvino Ocampo y Ramona Aguirre, una familia aristocrática boaerense. Desde pequeña estudió pintura y mostró inclinación por la poesía. En su juventud estudió dibujo en Paris con Giorgio de Chirico.
Gracias a la marcada tradición cultural de su familia y a la trayectoria de su hermana Victoria Ocampo, quien la vinculó al mundo literario gracias a la revista Sur que fundó y dirigió, Silvina tuvo la oportunidad de moverse con soltura en el mundo literario. En 1933 conoció a su marido, el escritor Adolfo Bioy Casares, con quien se casó en 1940 y tuvieron una única hija, Marta, en 1954. La revista Sur agrupó a este grupo de amigos íntimos y escritores de gran talento que marcó una época: Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Manuel Peyrou, Enrique Anderson Imbert…
Su irrupción en el panorama literario argentino vino de la mano de un libro de cuentos, Viaje olvidado (1937), que no presagiaba la calidad de la posterior narrativa de ficción. Silvina Ocampo apostó por la elevación de la literatura fantástica y policíaca a la categoría de géneros de primer orden. Silvina Ocampo fue una autora deslumbrante por la calidad literaria de sus cuentos, ha pasado a la historia de la literatura argentina del siglo XX por la crueldad desconcertante que supo imprimir en algunos protagonistas de estos relatos.
También realizó una extensa obra poética, en su primer libro de versos Enumeración de la patria se sumó a la tendencia de recuperar los modelos clásicos de la antigua poesía castellana.
BIBLIOGRAFÍA
Relato breve:
Viaje Olvidado 1937.
Autobiografía de Irene, 1948.
El pecado mortal, 1966.
Los días de la noche, 1970.
La furia, 1976.
Las invitadas, 1979.
El cofre volante, 1974.
El tobogán, 1975.
El caballo alado, 1976.
La naranja maravillosa, 1977.
Canto Escolar, 1979.
Y así sucesivamente, 1987.
Cornelia frente al espejo, 1988.
Las reglas del secreto (antología),1991.
La casa de azúcar
Poesía:
Antología de la literatura fantástica, ,1940
Antología poética argentina, 1941.
Poemas de amor desesperado,1949.
Los nombres, 1953.
Espacios métricos, 1942.
Enumeración de la patria, 1942.
Los sonetos del jardín, 1946.
Lo amargo por dulce, 1962.
Amarillo celeste, 1972.
Árboles de Buenos Aires, 1979.
Breve Santoral, 1985.
PREMIOS
Premio Municipal 1954
Segundo Premio Nacional de Poesía 1953
Premio Nacional de Poesía 1962
Premio del Club de los 13 1988
